Como primer post oficial sobre fe y religión, decido empezar con uno un poco controversial. Digo controversial porque, por lo general, con el solo hecho de mencionar a una persona católica algo de las personas evangélicas se obtienen reacciones bastante llamativas (por llamarlo de alguna forma). Mi intención aquí no es de elegir “bandos”, o de decir cuál religión es la correcta. Mi intención aquí va más allá. Pero primero, vamos a mi primer punto:
¿Cuál es la diferencia entre una Biblia católica y una evangélica? y digo evangélica, no cristiana, porque ambas denominaciones son cristianas. La diferencia radica en el Antiguo Testamento. La Iglesia Católica usa 73 libros:
- 46 en el Antiguo Testamento
- 27 en el Nuevo Testamento
Incluye libros llamados deuterocanónicos:
- Tobías
- Judit
- Sabiduría
- Eclesiástico (Sirácides)
- Baruc
- 1 Macabeos
- 2 Macabeos
- partes adicionales de Ester y Daniel
La biblia evangélica usa 66 libros:
- 39 en el Antiguo Testamento
- 27 en el Nuevo Testamento
No incluye esos libros deuterocanónicos en el canon principal. Algunas ediciones antiguas los ponían como “apócrifos”.
¿Por qué la evangélica tiene menos libros? En pocas palabras, porque durante la Reforma Protestante en el siglo XVI, Martín Lutero decidió que sería mejor alinearse más con el canon hebreo judío, que no incluía esos libros. En cambio, la Iglesia Católica, mantuvo el canon. Los primeros cristianos muchas veces usaban la traducción griega del Antiguo Testamento llamada Septuaginta, que si contenía esos libros deuterocanónicos.
Si quieren verlo de otra forma: Ambas son la misma película, la diferencia es que la Biblia católica es la “extended version”. (si son cinéfilos, espero entiendan mi analogía hahahaha).
Lo que trato de decir con todo esto es lo siguiente: si la diferencia radica prácticamente en el Antiguo Testamento, y el Nuevo Testamento es exactamente igual en las dos, eso quiere decir que las enseñanzas de Jesús son las mismas. Ambos, tanto católicos como evangélicos, tenemos MUCHAS cosas en COMÚN, ya que creemos en:
- Dios
- Jesucristo
- la muerte y resurrección de Jesús
- el pecado
- la salvación
- la oración
- el amor al prójimo
Es precisamente en esta parte donde me frustra y entristece cómo he visto, en ambas vias, un tono despectivo por parte de varios acerca de los que pertenecen a la otra religión. Casi como diciendo “mi religión es la correcta, ellos están en el bando equivocado”. Dando a entender que solo por creer algo ligeramente distinto a ellos no merecen tolerancia y respeto. Todos merecemos ser tratados con respeto y dignidad, así como nos enseñó Jesús de amar a nuestro prójimo. En lo personal, creo que es en estos momentos donde uno tiene que aprender a desarrollar una nueva habilidad: la habilidad de enseñar la palabra de Dios, de hablar con otras personas sobre Jesús y lo que hizo PERO de forma un tanto elegante y sutil. Una habilidad de hablar sin defender ni convencer, hablar con calma y compartir lo que se ha estudiado de la palabra de Dios. Esto no es con el fin de sentirse “superior” a los demás, más bien como una forma de hablar sobre la esencia de lo que Jesús vino a enseñarnos. Y sobre todo aprender a callar, esuchar, distinguir y escoger nuestras propias batallas.
Y eso no es nada fácil para ser honesta, pero se va aprendiendo en el camino.
Yo aún me siento muy sensible en ciertos aspectos de mi fe. Puedo hablar varias cosas que he aprendido de la biblia de forma espontánea con ciertas personas, pero si me dicen un comentario fuera de lugar, tiendo a cerrarme y quedarme callada.
Quise empezar compartiendo los aspectos en común, porque creo que eso es lo más importante para enfocarse. He conocido varias personas que hasta se asustan cuando se menciona contenido evangelico y la verdad es que no entiendo el por qué. No es como que se esté enseñando cosas indebidas. Sí hay diferencias, obviamente, pero estas ya se ubican más en las áreas doctrinales y en la práctica. En lo que se refiere a autoridad, en la Iglesia Católica viene de la Biblia , la tradición de la Iglesia y el magisterio, mientras que para los evangélicos la Biblia es la autoridad final. El catolicismo venera a María y a los Santos, el protestantismo no. Para los católicos la salvación se consigue mediante la fe, obras y sacramentos, pero para los evangélicos solo se necesita la fe para poder salvarse. Por último están los Sacramentos. La Iglesia Católica tiene 7 sacramentos, el protestantismo reconoce solo 2.
Por si no han leído mi testimonio, yo de hecho empecé a acercarme a Dios otra vez gracias a contenido evangélico que empecé a ver en Youtube. Fue viendo la vida práctica y cotidiana donde me di cuenta que yo también podía tener una vida así: una vida plena en Dios, consciente e intencional. Una vida donde no tuviera temor de mostrar mis creencias y mi fe. Una vida donde cada acción es dedicada al Señor, sin importan qué tan pequeña sea. Y eso es parte del objetivo de este blog, enseñar que nuestra fe no tiene que ser perfecta, y que no tenemos que probar nada a nadie. Y lo más importante: como me enseñó mi mamá, siempre es bueno ver todas la religiones con curiosidad y respeto. No tiene nada de malo investigar y preguntar a los demás con el fin de conocer y comprender mejor sus creencias. No a modo de debate, sino solo como… amigos 🙂
